Lograr que los establecimientos educacionales consideren las salidas a espacios naturales, esenciales para la integración y complementacion de los contenidos y objetivos de la formaciòn que realizan en aula, es uno de los desafíos de quienes realizamos Educaciòn Ambiental en este maravilloso pais.
Si bien es cierto, dentro de los programas de estudios y de sus objetivos se pueden observar los espacios para que los docentes incluyan salidas a terreno y especialmente a espacios naturales, en tèrminos reales este tipo de actividades se realiza en una escala muy baja. Las razones pueden ser variadas entre las cuales podemos considerar el desconocimiento de la existencia de profesionales que se dedican a realizar programas de Educaciòn Ambiental aprovechando diversos espacios naturales y especialmente aquellos denominados como Áreas Protegidas. En muchos casos los objetivos de estos programas están correlacionados con los objetivos de la "educación formal", lo que facilita el fortalecimiento de los contenidos que son pasados en aula y del concepto-idea de seres humanos como parte (integrante) de un todo.
Las salidas a terreno o al aire libre permiten el desarrollo de actividades educativas usando como puentes los sentidos, el humor y el juego.
Dependiendo de la edad y el nivel educativo, la conexiòn con los sonidos de los bosques, las voces de las aves, y el silencio que ulula en los oídos se logra con intervalos donde el silencio, los ojos cerrados y una respiraciòn calma catalizan hacia el encuentro de la naturaleza.
Estar bajo un bosque de quillay y litre, o en el fondo de una quebrada, o en la cima de un cerro, permite entregar valor y sentido a los elementos naturales que vemos a diario sentados desde una sala de clases o una oficina; permite acercarnos a la importancia de esos espacios para aprender y donde la magia y el conocimiento se unen en la experiencia para maravillarnos con un mundo mucho màs amplio, màs colorido y màs vivo. Podemos educar en el aula sin duda, pero dar la posiblidad de experimentar esos conocimientos es algo que deja una huella mucho màs profunda e indeleble.
Esto es una razón màs para que lugares de belleza escènica, de relevancia por sus características ecológicas y en cercania con centros urbanos, sean considerados por parte de las instancias políticas y gubernamentales, con mayor prioridad para su conservación y preservación.





